Hay una parte del trabajo del director de obra que casi nadie contabiliza: todo lo que pasa antes de que la obra arranque. Relevamiento, cómputo, precios, cronograma, plan de pagos y armado de la propuesta.
Son días de trabajo profesional, con criterio técnico y responsabilidad sobre los números, que muchas veces se hacen por adelantado y sin certeza de que el cliente confirme la obra. En un estudio chico o en un profesional independiente, ese tiempo compite directamente con las obras que ya están en ejecución.
Bildmor genera cronograma, presupuesto y plan de pagos a partir de los datos del proyecto, y devuelve una propuesta lista para presentar. El criterio profesional sigue siendo del director de obra: lo que se elimina es el trabajo mecánico de empezar de cero cada vez.